Don Enrique es el típico y esforzado hombre del sur de nuestro país. Se avecindó en el barrio el año 1970. Tiene oficio para un montón de cosas, pero su especialidad es la madera, principalmente las finas. Como buen ebanista, a su taller llegan antiguos y hermosos muebles para ser restaurados. Desde la caoba hasta las más nobles maderas pasan por sus manos. En la foto se le ve con partes de un mueble inglés del siglo XVII. Su taller está en Maturana a pasos de San Pablo.
Por las manos de don Octavio ha pasado mucho pelaje. Desde 1957 que le ha “cortado el gato” (pelo) a más de una generación del barrio. En su vitrina exibe sus antiguas máquinas manuales, esas que en lo mejor de la faena, tiraban un pelito y producían escalofríos. Con cariño recuerda los tiempos del obligado corte colegial, o esos que solicitaban los más crecidos, el regular corto - largo, o el famoso corte a la americana. Su peluquería se ubica en San Pablo a metros de Maturana.
Se conocieron trabajando en una gran empresa gráfica, donde imprimían
los estuches de cartón para los afamados tallarines Lucchetti.
De compañeros de trabajo, Nelson, Pedro y Raúl, deciden crear su propia empresa el año 1968, formando así, la Imprenta Hurtubia y Cía. Ltda. Desde 1970, son parte del patrimonio pyme del barrio. En su taller se ve la historia, aquí se combinan a la perfección las antiguas y nuevas técnicas de impresión. Se les ubica en San Pablo esquina Maturana.
Alguien se acuerda cuando en el silabario en la letra z, aparecía el dibujo de un zapato o de un zapatero remendón. Bueno, este es el oficio de don Luis (derecha). Desde 1964 que repara las “catimbas” (zapatos en coa) de la gente del barrio.No le falta la pega, menos cuando hay crisis y deja con siete vidas cada zapato que arregla.
Trabaja junto a don Luis (izquierda), su ayudante de años. Su reparadora se ubica en Martínez de Rozas a pasos de Cumming.
Desde 1973, la señora Olga atiende su “Fiambrería Santiago. Y aunque
este negocio venía de la década de los años 50, ella lo preserva con los
clásicos elementos de cuando fue montado. Las fieles balanzas análogas,
una cortadora de fiambres manual, toda una joya mecánica de origen
holandés y una hermosa placa de bronce con el nombre del local en
sobrerrelieve, despiertan la curiosidad y asombro de los clientes.
Su fiambrería se encuentra en San Pablo casi esquina Delfina.
El famoso bazar “El Arca de Noé”, atendido por su dueña de siempre, la señora Elvira, su hijo Gustavo y una perrita malaspulgas llamada “Pelusa”. Este surtido bazar atiende desde el año 1958 y es parte de una propiedad, cuyas paredes si hablaran, tendrían una chispeante historia que contar. Está ubicado en San Pablo casi esquina Avda. Brasil. Lugar histórico, ya que esta esquina marcaba el comienzo o el final de la penosa ruta a Valparaíso.