Bellos, imponentes, cada cual con su estilo y pertenecientes a distintas congregaciones. Algunos con más de 150 años y los encontramos de claustro, parroquias, algunos son patrimonio de colegios y otros que ostentan el título de basílica. Han sido testigos de mucha historia, y más de uno cobija entre sus muros, las sepulturas de personas que fueron mecenas para la congregación. Mas aún, el templo Corpus Domini de religiosas de claustro, guarda celosamente un pequeño cementerio. Tampoco es secreto, que algunos templos se conectaban por largos túneles y que al respecto, especulativas historias se hayan tejido a través del tiempo.

Por nuestra telúrica geografía han sufrido graves deterioros y también grandes transformaciones.
Cada gran sismo ha dejado su huella en ellos.

El triste y recordado terremoto de marzo de 1985 fue lapidario para la Basílica de El Salvador. Su imponente nave interior quedó en ruinas y hasta hoy, sus muros se ven apuntalados para evitar el derrumbe total.
El templo San Saturnino, quizás el más antiguo, poco le queda de su diseño original. La transformación de su altar mayor, el nuevo campanario y el desmantelado órgano de tubos, reflejan el daño causado.
No sólo los sismos han sido causal de grandes daños, también han sido blanco de vándalos. Muchos vitrales, todos de incalculable valor, han sufrido destrozos por piedras y otros proyectiles.
Los rayados son otro daño cuantioso, un mal urbano que no sólo afecta a los templos, nos afecta a todos. Tenemos implantada una sub-cultura muy dañina, y no hacemos mucho por evitarla.
La basílica y santuario de Lourdes pertenece a la vecina comuna de Quinta Normal, sin embargo, el barrio Yungay por siempre ha sido y será, la ruta obligada de los peregrinos que llegan a ella.
Templos como estos hay muchos a lo largo de Chile, mucha historia a pasado y seguirá pasando por ellos. Son un legado arquitectónico maravilloso que tenemos que preservar.
Es la primera Iglesia Metodista de Santiago. Su arquitectura no pasa desapercibida y es todo un ícono para el sector. El pastor a cargo me advirtió, - tome muchas fotos, pronto la verá con rejas.- Con rejas luce hoy.
Otro daño no menor, es la criolla y mala costumbre de creer que sus accesos y muros son baños públicos. Más de un templo ha tenido que ser cercado por rejas para su protección.